El día

Su madre al enterarse de la situación, voló desde Australia dos días después, lamentablemente su padre, tuvo que quedarse en casa. A pesar de que había una gran diferencia horaria entre ellos, el padre de Keely podía hablar con ella por teléfono en cualquier momento. Keely ahora contaba con el apoyo emocional que necesitaba y sentía que ahora estaba preparada para afrontar la operación y el proceso de recuperación.

